Dejar que todo transcurra teniendo la certeza de que lo único que queda es un recuerdo. El recuerdo de lo vivido. De lo que fue. De un pasado que no volverá. Dejamos que el tiempo busque su ritmo y nuestro destino encuentre camino. Ignoramos las grandezas y las sombras que nos envuelve.
Dejamos a un lado los perjuicios y sobre todo aquel muro que nos detuvo.
Seguir una brújula en desuso y admitir que nos equivocamos, darle merito a todo. Darle sabor a las cosas y acostumbrarse a lo imposible. Seguir la corriente y dejar que nos arrastre. Fijar una línea divisoria. Todo es solo un recuerdo que enriquece. Todo es algo más en nuestra mente. Una pagina mas en nuestro libro que mantendrá viva la esperanza.
No puedo olvidar. Seguirá el recuerdo y la sensación. Se presenta ante nuestros ojos como el eco que se mantiene. Te puedo decir q esperes pero no servirá de nada. Ante mis ojos eres tornado q me envuelve. Ante mi mente eres un diamante sin pulir. Ante mi corazón todavía queda la esperanza de un renacer.
Abrí mis ojos, pensé que encontrarías un camino pero encontramos lo inevitable. Una puerta cerrada y una ventana borrosa. Una avenida desierta y una playa seca. Un río desbordándose y los peces muertos. Una aguja en un pajar y tú contra el muro. Desolada quedaron las fronteras. Desolado quedo ese jardín que costo cultivar. Desolada quedo mi vida cuando me dejaste caer. Y entre sombra seguí mi rumbo.
Torrente de fuego que hierve mi sangre, torrente venenoso que oxida mi alma. La soledad me asfixia, tanto tiempo que viví con ella y todavía no me acostumbro. Triste ceguera que limitas mi libertad. Triste destino que me condena.
Creaste una ilusión sincera y a punta de mentiras me mantuviste. Deje que todo tomara curso. Deje que mi corazón continuara. Deje que mi alma se entregara a aquello que no me pertenecía. Pero arrebataste sin piedad todo lo que construimos y te llevaste la venda que cubría mis ojos. Mi corazón mal herido sigue su curso, parece mariposa, sin rumbo definido.
De mis ojos se desprenden lágrimas de sangre, agua con sal y frio que quema. Ante el espejo soy un sombra. Ante mis ojos soy un reflejo del destino. Un destino al q me entrego con frente en alto y segura de mis pasos. Dispuesta a enfrentar lo que venga. Dispuesta a esperar lo imposible e inevitable. Dispuesta a seguir mi camino sin perder las fuerzas, sin perder esperanzas.
Dejamos a un lado los perjuicios y sobre todo aquel muro que nos detuvo.
Seguir una brújula en desuso y admitir que nos equivocamos, darle merito a todo. Darle sabor a las cosas y acostumbrarse a lo imposible. Seguir la corriente y dejar que nos arrastre. Fijar una línea divisoria. Todo es solo un recuerdo que enriquece. Todo es algo más en nuestra mente. Una pagina mas en nuestro libro que mantendrá viva la esperanza.
No puedo olvidar. Seguirá el recuerdo y la sensación. Se presenta ante nuestros ojos como el eco que se mantiene. Te puedo decir q esperes pero no servirá de nada. Ante mis ojos eres tornado q me envuelve. Ante mi mente eres un diamante sin pulir. Ante mi corazón todavía queda la esperanza de un renacer.
Abrí mis ojos, pensé que encontrarías un camino pero encontramos lo inevitable. Una puerta cerrada y una ventana borrosa. Una avenida desierta y una playa seca. Un río desbordándose y los peces muertos. Una aguja en un pajar y tú contra el muro. Desolada quedaron las fronteras. Desolado quedo ese jardín que costo cultivar. Desolada quedo mi vida cuando me dejaste caer. Y entre sombra seguí mi rumbo.
Torrente de fuego que hierve mi sangre, torrente venenoso que oxida mi alma. La soledad me asfixia, tanto tiempo que viví con ella y todavía no me acostumbro. Triste ceguera que limitas mi libertad. Triste destino que me condena.
Creaste una ilusión sincera y a punta de mentiras me mantuviste. Deje que todo tomara curso. Deje que mi corazón continuara. Deje que mi alma se entregara a aquello que no me pertenecía. Pero arrebataste sin piedad todo lo que construimos y te llevaste la venda que cubría mis ojos. Mi corazón mal herido sigue su curso, parece mariposa, sin rumbo definido.
De mis ojos se desprenden lágrimas de sangre, agua con sal y frio que quema. Ante el espejo soy un sombra. Ante mis ojos soy un reflejo del destino. Un destino al q me entrego con frente en alto y segura de mis pasos. Dispuesta a enfrentar lo que venga. Dispuesta a esperar lo imposible e inevitable. Dispuesta a seguir mi camino sin perder las fuerzas, sin perder esperanzas.

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